En el marco de las actividades programadas por el IMAS en homenaje a las personas mayores, ayer se celebró un encuentro intercentros de pintura al aire libre en Lorca. Nuestro taller del CSPM-La Unión compartió viaje y entusiasmo con el grupo de Roldán para unirse a los compañeros de Lorca, Murcia I , Murcia II, y Alcantarilla.
A nuestra llegada, fuimos recibidos en el Centro de Visitantes por la directora del CSPM de Lorca, María Hernández, acompañada de Miguel Ángel, presidente del Consejo de Participación. Guiados por su gran conocimiento de la ciudad, recorrimos el trayecto hasta el punto de encuentro descubriendo la riqueza histórica lorquina, con una emotiva parada en la Plaza del Caño para contemplar el histórico Porche de San Antonio y la pintura de la imagen de San Gines de la Jara que se encuentra en dicho porche.
El escenario elegido fue la monumental Plaza de España, un marco incomparable rodeado por la majestuosa Colegiata de San Patricio, la Casa Consistorial, la Casa del Corregidor y el antiguo Cabildo. Allí, la concejal de Mayores, Mayte Sánchez Sánchez, dio la bienvenida a los asistentes, agradeciendo que fuese elegida Lorca y su Plaza de España para este evento, destacando el valor histórico del entorno, mientras que el alcalde, Fulgencio Gil Jódar, quiso sumarse posteriormente para saludar personalmente a los participantes. Durante su visita, el alcalde mantuvo una amena charla con las directoras y la dirección de los centros del IMAS asistentes, María Hernández (Lorca), Carmen Abenza (Alcantarilla), Basilio (Murcia II), María Ángeles Manzanares (Roldán) y María José Hernández (La Unión), inmortalizando el momento en una fotografía de grupo.
Más allá del entorno histórico, el auténtico protagonismo de la jornada recayó en los 57 artistas participantes. Para muchos de ellos, personas mayores que jamás habían cogido un pincel hasta su llegada a los talleres de pintura de los centros, este encuentro supuso una valiosa muestra de superación, creatividad e ilusión. Bajo las indicaciones de Juan, profesor del taller de Lorca, los participantes plasmaron con destreza tanto láminas de apoyo como los imponentes detalles arquitectónicos de la plaza.
Tras una amena mañana de trabajo compartida con un reconfortante almuerzo, la jornada culminó con la tradicional fotografía de familia, luciendo con orgullo cada una de las obras, y una comida de convivencia que puso el broche de oro a un día lleno de arte, compañerismo y vitalidad.




































































































